Llevo dias, meses y años incluso tratando de encontrar humor a lo que me rodea con el propósito de escribir un monólogo, nada loable, ya que doy por hecho que estoy medio loco y más loco aún estaría si viese positivo no sólo hablar solo, si no, encima escribirlo y jactarme de hacerlo.
En fin, hoy, he empezado a dar gracias por que empiezan los mundiales de motociclismo, no sólo por el ser aficionado a las motos , más bien porque estoy hasta los huevos de tanta reposición y repetición de programas, series, películas y demás.
A raiz de una apasionante y apasionada conversación que se ha desarrollado a lo largo de la mañana y de la forma más casual con tres personas, no es coña, se puede dialogar con más de una persona sin que haya aplausos, mensajes de texto al 45premio+ y famosos de turno, hemos encontrado los participantes en la conversación multitud de puntos opuestos y algunas similitudes, cómo por ejemplo, la escasa capacidad de relación de los seres vivos hoy en dia, por no hablar de la pérdida de un concepto antiguo, participar de, raiz, desde mi punto de vista, cuna de toda sinergia (ésto, al igual que todo, admite corrección, burla, desprecio o lo que se te ocurra).
Inevitablemente, hemos hablado de política, políticos, argucias y de cultura, más bien de carencia de la misma, particularizada en el escaso interés de la sociedad española en la política, mal que nos acucia, diria yo desde 1813 más o menos. Sabiamente, hemos elegido tratar de vivir en paz en vez de matarnos a cartelazos y campañazos electorales, pero hemos dejado de sentirnos artífices de la política, de la que somos principio y final.
El caso es que me ha dado por pensar o que se ha mezclado todo y me ha salido algo para un posible monológo que no creo que escriba a raiz de ver un minuto del programa Redes de hace un rato. El programa se centraba en la enseñanaza (tema que hemos abordado ésta mañana también) y en la calidad de la misma basándose ya no en el resultado, si no en el grado de satisfacción del individuo al sentirse próximo al conocimiento, cómo parte fundamental de sus inquietudes y al proceso por el cual se adquieren conocimientos, que es lucrativo en sí mismo a la vez que gratificante, ya que el esfuerzo es directamente proporcional a los resultados a ojos de los demás y exponencialmente a los del individuo, al que abre las puertas a inumerables vías de conocimiento nuevas.
Pues bien, no sé si será nomal que personas de mi edad o mayores, de la treintena a mediados de la cuarentena que, por cualquier circunstancia están más tiempo frente a la tele que haciendo otra cosa, estemos teniendo la oportunidad de integrarnos en el nuevo sistema educativo que hoy en dia está dispuesto para formar a los más jóvenes, la ESO creo que se llama. La televisión no hace más que repetir una y otra vez películas, series, lo mejor de tal programa, lo mejor de todos los programas, lo más visto en la década y, en vez de querer originalizar contenidos, lo que hacen reponiendo una y otra vez, son clásicos; en vez de perdurar y dejar poso en el recuerdo por que merece la pena, el poso queda por la repetición, cómo en la ESO, que ya puedes terminar con treinta años la asignatura de turno, porque a la decimoquinta vez que te examinas, te la sabes por repetición, no porque lo hayas asimilado o cuando menos aprendido. De ahí el nombre del sistema o esquema educativo, ESO. Cierto es que no dudo de su utilidad:
-Dame eso.
-¿Ésto?
-No ,joder, eso.
-Tóma.
-¿No te enteras? , lo que está encima de eso, al lado de la tele.
-¡Ah!, eso. Joder, es que no te explicas. Toma.
Pues eso, la ESO nos ayuda a mejorar nuestra expresión y a comunicarnos con los que nos rodean. Además, con la copia y repetición de los modelos de programas de cuatro o seis horas, todos repletos de refutados colaboradores y profesionales, malquemepese, casi en su totalidad titulados universitarios, perfectamente ordenados en sus sillitas, con sus apuntes y luchando entre sí por contestar las preguntas del moderador, me siento cómo en un aula, joder, no hecho de menos ni las notas que nos pasabamos entre los alumnos en mis tiempos de escuela:
- "l blen s cañ totl x cjons tene toa vida ech. Pepi tk tu loki. bss!!!!!"
Luego entonces, acabo de ser consciente de que estoy entrando de lleno en el sistema educativo del siglo XXI: multimedia, interactivo y sin collejas ni castigos, bueno, para el que le gusten esos programs no lo es, a mi, me ocurre igual que en la uni, que estoy más tiempo de peyas que en clase, así me va, que digo, así se me va.
Por otro lado he observado, que volvemos a ser inmortales y nos alejamos volando de la criptonita nuclear para defender la logica razón común, la opresión de un pueblo, para definir una masacre desde el interés particularizado y optar a una vida mejor cómo libertadores que la que tenemos cómo sufridores del mal ajeno; otra batalla más. Hace unos años, encontré un blog que hacía constar que durante los últimos veinte años, conviven en el mundo de media unos cuarenta conflictos bélicos anuales.
Por lo menos, de ésta guerra, estaremos informados.
Bueno, para no concluir, por que de lo escrito no saco conlusión alguna ni miento al decirlo, lo de la coclusión, no, es broma, lo de que no miento, os dejo un palabrejo, que va relacionado con la pregunta sin respuesta que deje el otro dia:
Vitalógico.
San Google dice que hay un grupo de música que responde al nombre "Vitalógica" y una persona que responde la nombre de
Percy Chávarry Correa y se autoproclama vitalógico y a quien enviaré un correo para que me defina el término, a ver si coincidimos con la definición que yo bosquejo.