Ultimamente, me estoy aficionando a programas de cocina dinámica. Llevo toda la vida viendo programas de recetas, programas de entretenimento en los que cocinaban, programas de cocina tradicional de todo el mundo, y, ahora, le estoy cogiendo el tranquillo a los programas del tipo, soy un cocinero que viene a salvaros el culo, soy el sargento de hierro de la cocina o en plan me gano la vida cocinando para poder viajar o aquí se narra la historia de tal cocinero y su restaurante. También he observado el notable incremento de películas occidentales con tramas desarrolladas en torno a una mesa, fogón o similar, en contrapunto con el cine asiático, dónde es una constante.
Cómo buen sibarita, me gusta comer y agradar con la comida y cómo buen vago, me gusta no hacer nada. Creo haber encontrado el equilibrio que vendría muy bién a muchos lugares del mundo: alimentar mi ego con platos increibles, dinámicos y capaces de sorprender a cualquiera mientras me muero de hambre alimentando mi vagancia frente a un televisor. Por ahora, voy tirando, pero no sé a donde.
El caso, es que tres o cuatro veces al año oigo que el hambre es un problema en el mundo en los mass media, a lo mejor lo de comer todos los dias está sobrevalorado y resulta que en esas tres o cuatro ocasiones es cuando todo el mundo come y no llega para todos, no lo sé, pero cómo lo veo yo, vamos, cómo me estoy dando cuenta que lo veo ahora, creo que con llevar unas señales de televisión con todo tipo de programas de cocina, igual evitamos hablar de hambre en esas tres o cuatro ocasiones al año, y de paso, acercamos el escaparatismo mediático a aquellos que no pueden permitírselo, comer, digo.
En un show americano, escuché un gag: "Un reciente estudio demuestra que el 60% de los varones adultos americanos no alcanzan satisfacción sexual sin haber oído antes el sonido de inicio de un sistema operativo", me descojoné y espero empezar a salivar igual que lo hago al cruzar por delante de una panadería con la cabecera de un programa de cocina, y encima, sin engordar, lavarme las manos para comer, ni preocuparme por los modales, con una mano en los huevos y la otra ocupada con un cigarro o sucedáneo.
Aún así, por desgracia, hay que comer, así que os dejo una receta, lo que he cenado:
-Castle pie del tirón:
-Se untan dos rebanadas de pan de molde con foigras de cualquier tipo.
-Se machaca una patata cocida con un poco de aceite de oliva y pimentón al gusto.
-Se unta la patata machacada sobre el foigras de una de las rebanadas y se cierra el sandwich con la otra rebanada dejando foigras hacia dentro.
-Se presionan los extremos de ambas rebanadas para tratar de cerrar en lo posible el sandwich y se pone una loncha de queso encima.
-Tres minutos al microondas, a ser posible en grill y si no, con una tapa de esas que hacen las veces de grill y si no, con un papel film transparente elevado sobre la comida clavando en ésta unos palillos y sujeto a los extremos del plato para crear tensión. Se deja unos tres minutos a media potencia en el mocroondas y listo.
Ya podemos cenar alrededor de la tele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario